Thursday, July 13, 2006

Gracias Lacta.

No sé exactamente a que altura de la Javier Prado hay un panel donde se puede leer :
Pequeños momentos de gran Felicidad. Más arriba descubres que esos pequeños momentos a los que alude el texto están referidos a unos cuantos cuadraditos de chocolate
que juntos forman una gran tableta.

Como publicista no es para mí ninguna novedad los distintos artilugios de los que nos valemos para convencer a la gente para que consuma nuestro producto y no el de la competencia, pero igual no me deja de sorprender.

Vayamos por partes. La publicidad esta directamente conectada con las distintas emociones humanas, es así como muchas marcas se han construido tanto en la mente como en el corazón de las personas, trayendo como resultado enormes ingresos.

Hasta aquí todo bien, ¿ Pero no es un poco desproporcionado atribuirle a un simple chocolate
la razón de nuestra felicidad ?

Durante todo este tiempo los publicistas habíamos hablado de alegría, unión familiar, diversión, juerga, éxito, cuidado, comodidad...pero la felicidad me parece una palabra mayor y un estado emocional superior a cualquier otro.

Para empezar nadie se pone de acuerdo respecto a que es la felicidad. Cada cual la entiende a su modo y la construye de igual forma. La felicidad es algo que todos quieren alcanzar y no sé cuantos lo logren. El punto es, si realmente hay algún ser humano que crea tal enunciado.


Por ejemplo :

1. Hoy me despidieron del trabajo = Tristeza y dependiendo de la persona y su condición laboral gran desolación.

Solución publicitaria = Cómete un Lacta y tendrás un pequeño momento de gran felicidad.
Y si estas demasiado triste trágate toda la tableta porque con un cuadradito no alcanza.

ABSURDO TOTAL.

Las cosas no funcionan así. La gente lee de manera distinta a la publicidad. Es más, nunca van a aceptar que son víctimas de ella. Pero todos lo somos, en mayor o menor medida. Hay un punto de divorcio entre la razón y la emoción. El ejemplo de arriba habla de una manera literal y muy racional de leer el mensaje. En el interior es donde pasa todo. Racionalmente no lo creemos, emocionalmente sí. Analicémoslo desde nosotros mismos. Cuando las mujeres están deprimidas salen a comprar, cuando un amigo se deprime lo invitas a chupar unas chelas. Si lo racionalizamos nos daría lo mismo tomar unas chelas o una manzanilla, pero no, la chela esta en las buenas y en las malas, es más que una cerveza, es un bastón psicológico.

Ahora...¿ Estaremos tan vacíos como para creernos que la felicidad se reduce a un cubito de cacao, leche, azúcar, lecitina y algunos preservantes ?


Sociedad cerebralmente básica = Publicidad efectivamente básica.

Wednesday, July 12, 2006

Lo que se espera de un hombre de 38 años.

Dentro de las múltiples preguntas inútiles que me hago a diario me preguntaba que esperaba la sociedad de un hombre de 38 años...osea de mí en unas pocas semanas.

Respuestas posibles :


- Tener una maestría. De hechooooo...sino, no eres nadie. Mejor si la hiciste en el extranjero.
Sino vale Esan y Centrum de la Católica.

- Que debajo de tu nombre en la tarjeta personal diga Gerente de.... ( vale Comercialización, Nuevos Proyectos o Brand Manager si trabajas en Procter ).

- Ser socio del Regatas o por lo menos tener un pata que te haga pasar como invitado.

- Que tu concepto de Casual Friday sea camisa Tommy y pantalón Dockers.

- Que cambies la Pilsen por Heinecken o Corona cuando decides ver un partido de la Eurocopa con tus patas.

- Que hables de la diferencia entre Merlot y Malbec y plantees un sólido argumento de como es la manera correcta de agarrar la copa de vino y como la temperatura de la mano puede afectar el sabor y la textura del mismo. Esto cuando hagas fondue en tu casa y el invitado sea el gerente regional de tu empresa.

- Que estés planeando comprarte una casa de playa o construirla en el Kilómetro 3,600...o sea bien lejos de los cholos.

- Además la playa debe tomar un nombre como Palabritas, Cocoa o Lapa Lapa.

- Que vayas con tu laptop a todas partes, la abrás en el Starbucks para leer tus mails y escribir cuatro idioteces y sentir que trabajaste en un café de Nueva York.

- No decir que vas a congresos sino a Meetings.

- Estar al tanto de los restaurantes de moda y visitarlos aunque sea una vez al mes.

- No decir que fuiste a comer un cebiche sino que te caíste por Pescados Capitales o La Mar. Mejor aún si te encontraste con Gastón y hablaste de negocios con él.

- Mencionar cada 2 segundos y medio en el cumpleaños de tu mejor amigo frases sacadas de algún libro de Deepak Chopra o Coelho... y además debes hacerlo con aire intelectual.

- Pensar que el Código Da Vinci es el mejor libro de la historia y creerte todo lo que dice en él, además de comprarte el original de la película.

- Nunca decir que sales a correr por el parque de tu casa o que te has comprado una bicicleta estacionaria marca Miray. Tú vas al gimnasio y haces cardiovascular. Tu esposa hace Pilates.

- Tomarte un Capucciono antes del cine un martes 2x1.

- Planear tu viaje a Disney a fin de año o principios del verano.

- Finalmente tener una 4x4 y comprarle otra a tu esposa.


Salvo lo del vino que me encanta y alguna vez lo dije en alguna reunión el resultado es :

Niguna de las anteriores...un completo fracaso.








Monday, July 10, 2006

El Fútbol según Sebas.

Sábado 8 y 30 am.
Pum!!! un pelotazo en la cara me despierta, mejor dicho me pre-infarta.
A lo lejos escucho un grito de gol, susurrado, como si un eco inundara un estadio por el más emocionado de los comentaristas. El autor del tanto y del sobresaltado despertar es mi hijo Sebastián... aunque los que lo queremos le decimos Sebas como esta escrito en su camiseta de Boca Juniors.

Se acerca donde mí, dibuja una sonrisa pícara y mientras recoge la pelota su mamá y yo lo retamos. Le decimos que deje de jugar cerca de nuestro cuarto. Imposible. La puerta del dormitorio es justamente el arco, el pasadizo la cancha o el Nou Camp da lo mismo, y al otro extremo una mesa es el arco por defender.

Debo reconocer que para todo padre, aunque suene muy machista, nos encanta que nuestro hijo sea un loco del fútbol. Un loco maravilloso, incansable, divertido, pasional y muy picón. Un loco del fútbol de tan solo 5 años.

Yo no soy la excepción, por que la verdad es un placer ver como en lugar de querer comprarse un polo de cuello muy formalito elija una camiseta del Barza o la Juve.

Que alucine con los goles de Ronaldinho y que cada vez que nos jugemos una pichanguita me pregunte primero de que equipo soy, Brasil, Francia, Italia en el caso que juguemos el mundial. O el Arsenal, Barcelona o el Chelsea si de la Eurocopa se trata.

Que quiera irse a todos lados vestido de futbolista y eso incluye desde la misa hasta el almuerzo por el cumpleaños de la abuelita. Todo es lo mismo, todo con tal de vestir de corto.

Que las pelotas de fútbol hayan pasado a ser más que un elemento de juego para convertirse en un objeto de culto. Las tiene de todos los tamaños y colores, y la colección va en aumento.

Además de esto, se consume todos los partidos que pasen en la tele. Y en esto no discrimina, se sopla por igual los de la liga europea hasta un deshabrido y somnoliento Melgar - Deportivo Ancash.

A Sebas el futbol lo cambio. Hace un año remabamos con su madre todos los martes y jueves para convencerlo que vaya a su academia de futbol. Hoy necesitamos decirle que pare. Que se fije en otras cosas, que existen otros deportes. No hay caso, hemos creado un monstruo. Y lo disfruto. Nada como verlo dribblear, correr, patear y hasta escupir como lo hace Pizarro. Pero lo mejor viene cuando de su pequeña zurda sale un golazo, la pelota se cuela por el lado izquierdo de mi arco y aunque me estire me vence. Desde el suelo veo su celebración, estira los brazos, se lo dedica a una tribuna ficticia, se cubre la cara con la camiseta y como si entre él y Dios existiera una conexión especial, señala al cielo con el dedo.

Yo solo miro, esperando nuevamente me haga un gol.
El Lado A del lado B.

Este nuevo blog merece una explicación.
Hace un tiempo creé Cavilaciones, un blog que hasta ahora existe, pero por razones inexplicables que solo la tecnología guarda secretamente, un buen día no pude generar nuevas entradas.

Todo pasó porque una muy buena amiga, conocedora de mis taras tecnológicas, se ofreció a incluir mi blog en algunas páginas y así lograr que otros tantos mortales pudieran leerme.
Como dije arriba, entre cambios de nombres, passwords y otros cambalaches bloggerianos, mi acceso fue denegado.

Así pues, la vanidad y el afán de de ser leído y con suerte hasta ser comentado por otros se esfumó.

Pero, como todo en la vida, hay una segunda oportunidad y quien sabe, si la tecnología se vuelve en mi contra, cosa que es muy propbable, tal vez haya hasta una tercera.

Ojala les guste.

Thursday, July 06, 2006

El poder usa Tampax

Voy por mi segundo café, disfruto de la vista mientras intento encontrar ideas para un comercial de sazonador. Frente a mí se encuentran 3 “importantes” ( entiéndase gente de éxito) hablan de los negocios que van hacer juntos, de grandes transacciones comerciales, de las primeras entregas y de sus jugosas comisiones. Uno de ellos, el mayor del grupo, alza los brazos y se encarga que todos los que estamos en la acogedora terraza del café sanisidrino escuchemos su conversación. El es Dios y nosotros estamos invitados a su liturgia. Debemos decir un silente amén cada vez que termina una de las frases que memorizó de algún gurú del Marketing, esas que aprendió mientras seguía su Master en Illinois. Mientras habla desde su púlpito, Dios lanza una mirada hacia mi mesa, la escanea rápidamente y detiene la mirada en algo que le interesa. Al rato repite la acción, solo que ahora toma valor y se pone de pie, se dirige hacia mí y con esa hipócrita amabilidad que caracteriza a algunos gerentes me dice : Flaco!!! (gracias por lo de flaco ) ¿ me regalarías un cigarro ?...accedo ( A Dios no se le escatima nada ), le entrego mi encendedor y mientras lo prende me dice susurrando, como cuando un niño te confiesa una travesura : “ me lo fumo antes que venga mi esposa y me mate ” . Perdón!!! o como dirían las tías pitucas: What!!!!. Conclusión : Dios le tiene miedo a su mujer.

La historia termina con el infeliz regresando a su mesa. Da una, dos y hasta tres pitadas seguidas. Bota el humo y mirando de un lado a otro, aún temeroso, apaga el pucho, lo ahoga en el metal del cenicero, se limpia las cenizas de los dedos y voltea hacia mi lanzándome una mirada cómplice...es como si me dijera : “Guárdame el secreto…flaco”.

Esto confirma la teoría, el poder se esconde al calor de una falda.