Tuesday, August 22, 2006

Abrazos y temores.

Termino el ritual de los Domingos, Baily se despide y me engancho con alguna serie de Sony. De pronto, desde el cuarto de mis hijos escucho a Sebastian lanzar un pedido de ayuda. Hay angustia en su voz, sufre una pesadilla, busca calma y consuelo. Grita : Papá!!! una, dos, tres veces. Sin pensarlo me paro del suelo y salgo a su encuentro. Por un segundo regreso a mi infancia y recuerdo cuando alguna imagen se dibujaba en la oscuridad de mi cuarto y me desvelaba. Entendía ese temor, el miedo que nos causa la oscuridad y los fantasmas que esconde. Entiendo también que nuestra sugestión es capaz de jugarnos malas pasadas.

Luego de unos pasos largos entro a su cuarto y le pregunto que pasaba. Lo acarició e intento hablarle con la mayor dulzura y tranquilidad posible. Me dice que le teme a la oscuridad, que lo acompañe, que lo abrace, que no lo deje. Lo obedezco en cada uno de sus pedidos. Se apoya sobre mí y su brazo se enrosca en mi cuello. Es justamente en ese momento donde quisiera que todos mis amigos que no son padres observarán la escena. Y me invito a mi mismo a presenciarla. Es ahí donde se describe lo importante que puedes ser para un hijo. Es difícil explicarlo con palabras. Es maravilloso, sobrecogedor y al mismo tiempo sumamente demandante. Te preguntas si podrás acompañarlo siempre y más aún si tendrás las palabras exactas y las caricias justas para llenarlo de seguridad y del afecto suficiente.


Es, en esos momentos, donde todas mis inseguridades y miserias se agrupan y me dicen: sal corriendo, no podrás hacerlo bien toda la vida. Ahora soy yo el que se abraza a Sebastián. Los papeles cambian de lugar por un momento, y es él, quien sin saberlo me cuida.

5 Comments:

Blogger miradas said...

Que sensibilidad! observar tu mismo la escena, desde ahí si miramos con objetividad ya tienes claro que podrás cuidarlo y estar a su lado TODO el tiempo que él lo necesite aunque a veces tu necesites que él te cuide a tí.
Continúa así y creete realmente TÚ eres un buen papá.

12:05 PM  
Blogger Mu said...

Nunca dejes de abrazar a sebas hasta que él te lo pida, y que el solo se acuerde luego que su papá lo abrazaba.

tu te acuerdas cuanto tu papa hacia eso? Mi papá me dice que lo hacía más no lo recuerdo. Me gustaría acordarme, porque aunque sé que me adora, me gustaría que me lo demuestre mas.

mu traumas.

12:57 PM  
Blogger Luder said...

Miradas : afirmar que soy un buen Papá, a menos que me conozcas, que un texto puede ser una demostración
engañosa de la realidad.

Pero igual gracias por la confianza.

4:16 PM  
Blogger Luder said...

MU yo tampoco me acuerdo de los abrazos de mi papá y ahora casi ni existen.

En cambio a Sebas y Aranza los beos, y abrazo todo lo que puedo.

Ellos son mi felicidad.

Cursi pero cierto.

4:17 PM  
Blogger Mu said...

cursi pero bello.

9:48 AM  

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